Tras asomarnos a los orígenes del órgano y constatar su ausencia inicial de caja, pasamos hoy a conocer las primeras cajas que se construyeron en la época del gótico...

—¡La caja, la caja...! ¿Pero qué diantres es esa "caja"?

—Bueno... es cierto que quizas merezca la pena aclarar algunos conceptos en primer lugar...

La "Caja" del órgano

Todo órgano es una auténtica obra de arte, y en los de grandes dimensiones confluyen muchos oficios artesanales: carpintería, herrería, escultura, pintura... y, por supuesto, la organería. Todos estos oficios pueden ser desempeñados por el organero o bien (de modo más habitual) distribuirse entre un equipo de diversas personas de cada uno de esos gremios... y, en no pocos casos, de la caja y estructura externa del órgano se encarga un arquitecto. Esto ha ocasionado que frecuentemente se haya conservado el aspecto exterior de un órgano dada la calidad artística de la caja o de la estructura, pero que el interior (propiamente el instrumento) haya ido variando según los gustos estéticos de cada época.

Al aspecto externo general del órgano se le denomina Fachada del órgano (al. Orgelprospekt; fr. façade d'orgue) y al mueble externo que sirve de límite al órgano y que realiza la función de proteger los tubos y de actuar como caja de resonancia se le denomina Caja del órgano (ing. organ case; al. Orgelgehäuse; fr. buffet d'orgue). Se suele decir que no hay dos órganos iguales, y esto es aplicable también a las cajas, pues la construcción de la misma depende de muchos factores: modas estéticas de las distintas épocas o escuelas, cuestiones funcionales de la propia concepción del instrumento, adaptación al lugar en el que está ubicado el órgano, etc.

Aunque tengan un mueble que los protege, es muy común que un órgano tenga tubos a la vista (ya vimos que en los orígenes éstos eran la única fachada). Como norma general, estos tubos de la fachada corresponden al registro más grave de la familia de los principales de cada teclado, registro que pronto adquirirá un nombre propio por estar en la fachada:

Flautado en español,
Diapason en inglés,
Prinzipal o Prästant en alemán,
Praestant en holandés (y en los órganos más antiguos también Doof o Doeff),
Montre en francés, y
Principale en italiano.

También podemos encontrar en la fachada tubos dispuestos en horizontal, que se suelen corresponder con registros de lengüetería que tienen su origen en los órganos españoles de finales del siglo XVII y, sobre todo, del siglo XVIII, y a los que aquí estamos tan acostumbrados.

Por último, a veces hay tubos en la fachada que únicamente sirven para adornar y que no suenan. A estos tubos mudos se les suele denominar tubos mudos o tubos canónigos.

Restos más antiguos

Cuando parece que se comienzan a introducir de modo generalizado los órganos en las iglesias, en torno al siglo XII-XIII, el estilo imperante es el gótico. Los órganos que entonces se construyen son denominados con el término alemán Blockwerk que hace referencia a que eran todo un bloque, es decir, sin registros. Tenían multitud de hileras de tubos (normalmente principales) por cada nota, pero no se podían tocar por separado unas hileras de otras. Los primeros registros independientes empiezan a aparecer a finales del siglo XV y esto hará que vaya cambiando la configuración de los órganos de cara al Renacimiento.

Todo parece indicar que desde al menos el siglo XIII ya se construyen habitualmente cajas de madera para proteger los tubos de los órganos de la suciedad y del acceso no autorizado. De tan lejanas épocas no hemos conservado nada, pero ya del siglo XIV conservamos algunos ejemplos que parecen mostrar que había un estilo más o menos unificado de caja. Los restos más antiguos son los de los pequeños órganos suecos de Sundre y Norrlanda, datados en la segunda mitad del siglo XIV y conservados hoy en el Museo Nacional de Historia de Estocolmo.

Restos del órgano de Sundre (Suecia), datado en torno al año 1370 y construido por el maestro Werner de Brandborgh. De los agujeros que se observan salían las teclas del manual y las del pedalero.
Foto: © Museo Nacional de Historia de Estocolmo (Suecia).

Restos del órgano de Norrlanda (Suecia), datado en torno al año 1370. Se conservan las teclas del manual y las del pedalero.
Foto: © Organ Safari

Hipotética reconstucción en el Orgelbaumuseum Schloss Hanstein (Alemania).
Foto: © Orgelbaumuseum

Es curioso remarcar, aunque no es el tema principal que nos atañe, la semejanza del tipo de teclas de este órgano con las del dibujado por Jan van Eyck medio siglo después.

Detalle del teclado del órgano gótico de Norrlanda. Se ve que eran una teclas bastante grandes.
Foto: © Organ Safari

Detalle del ángel tocando un positivo en la Adoración del Cordero Místico de Jan Van Eyck (1432).
Foto: Wikimedia Commons

Órganos de caja gótica con torres planas

Desde al menos ese siglo XIV se convierte en habitual que los órganos más grandes contaran también con una caja de madera que podía cerrar toda la tubería (también la de la fachada) con dos grandes puertas laterales a modo de alas, protegiendo así el valioso instrumento cuando no se tocaba, ya que inicialmente solo era habitual hacerlo en las fiestas más importantes. También permitían atenuar el sonido del mismo al tocarlo con ellas cerradas, algo que que se hacía simbólicamente en tiempos penitenciales como la Cuaresma o el Adviento. Estas puertas solían estar decoradas con pinturas por fuera (muy frecuentemente con una Anunciación, el icono del tiempo de Adviento) y por dentro (son muy comunes los temas navideños o de Pascua de Resurrección) que quedaban a la vista al estar abiertas. A partir del s. XVI se dejan de construir y se retiran en muchos casos las existentes.

Además, al menos desde ese siglo ya se conocen y emplean tableros de reducción, lo que permite que la agrupación de los tubos de la fachada ya no dependa de su tamaño o del orden del teclado (como pasaba en los portativos), sino de cuestiones arquitectónicas o estéticas. Es habitual que se organicen juntando por un lado los tubos grandes y por otro los pequeños (en el centro o en los extremos), normalmente con uno de dos diseños:

En ala: los tubos se colocan de mayor a menor, siguiendo la tradición de los portativos.
En mitra: los tubos se disponen de modo más o menos simétrico con los mayores en el centro.

Este tipo de agrupaciones produce automáticamente una distribución a modo de torres. Los primeros ejemplos consisten en torres planas coronadas con almenas. Este tipo de coronamiento aparece ya en algunas representaciones de órganos portativos del siglo XIII y será común durante los siglos XIV y XV. Se ha especulado que este patrón tan repetido podría tener un sentido espiritual relacionado con el texto bíblico:

Turris fortissima nomen Domini; ad ipsum currit justus et exaltabitur.

Prov. 18, 10

Que se puede traducir: El nombre del Señor es una sólida torre, a ella corre el justo y no es alcanzado. Este texto y su elaboración posterior por Lutero es el origen del coral Ein' feste Burg ist unser Gott (nuestro Dios es una ciudad fortificada) que tantas obras musicales ha inspirado.

Veamos algunos ejemplos de este tipo de construcción que se prolongará a veces hasta incluso principios del siglo XVI. Aunque hayan sufrido intervenciones o modificaciones con el paso de los siglos, estos ejemplos conservan en líneas generales su aspecto original:

Órgano de la Capilla de Ayala de la Catedral Vieja de Salamanca (hoy sin tubería), datado en el siglo XIV (para algunos es incluso más antigua que los restos suecos que hemos visto antes) o principios del XV, posiblemente la caja de órgano más antigua que se conserva en España.
Foto: © Gonzalo Caballero

Grabado del libro The Organ-Cases and Organs of the Middle Ages and Renaissance de Arthur George Hill (1883) en la segunda edición de 1891 del órgano de la Capilla de Ayala de la Catedral Vieja de Salamanca. Desconozco si entonces conservaba la tubería o si es una recreación artística de lo que pudo ser.
Foto: photo by groenling @ flickr

Órgano de la Catedral de Amiens (Francia). Caja del año 1429 (la parte superior de 1549). Positif de Dos añadido en 1620.
Foto: © Florestan / Wikimedia Commons

Órgano de St. Valère, Sion (Suiza). Caja (y gran parte del instrumento) del año 1435. Se considera el órgano que funciona más antiguo del mundo.
Foto: © Berra39 / Wikimedia Commons

Órgano de San Pedro de los Francos en Calatayud (España). Caja de mediados del siglo XV, recientemente restaurada.
Foto: © Diego Delso / Wikimedia Commons

Antiguo órgano gótico (mediados del s. XV) de la Catedral de Alcalá de Henares, desaparecido en un incendio a los inicios de la nefasta Guerra Civil Española, a principios del siglo XX. Grabado del libro The Organ-Cases and Organs of the Middle Ages and Renaissance de Arthur George Hill (1883), que se puede consultar online en Gallica.

Órgano de la Seo de Zaragoza. La caja conserva en gran parte el aspecto original con el que fue construida entre 1469 y 1474 por Johan Ximénez Garcés o Johan de Berdún. Se trata del órgano con doble fachada (algo típico de los grandes órganos de las catedrales españolas) más antiguo que conocemos. Fachada trasera. Más información...
Foto: © Zarateman / Wikimedia Commons

Órgano de la Seo de Zaragoza. La caja conserva en gran parte el aspecto original con el que fue construida entre 1469 y 1474 por Johan Ximénez Garcés o Johan de Berdún. Se trata del órgano con doble fachada (algo típico de los grandes órganos de las catedrales españolas) más antiguo que conocemos. Fachada delantera. Grabado del libro The Organ-Cases and Organs of the Middle Ages and Renaissance de Arthur George Hill (1883), que se puede consultar online en Gallica.

Órgano de la Pieterskerk de Utrecht (Países Bajos) construido por Peter Gerritsz en 1474 y destruido por un huracán en 1674. Cuadro de Pieter Saenredam en 1644. El coronamiento de las torres recuerda al de Amiens.
Foto: © Johan's photoblog

Caja gótica del órgano de San Pablo de Zaragoza, construida entre 1480-1483 por Johan Ximénez Garcés. Se conserva más o menos inalterada a pesar de las numerosas intervenciones que ha sufrido a lo largo de la historia: 1569 (Hernando de Córdoba), 1584 (Guillaume de Lupe), 1686 (Jusepe Sesma), 1754 (Juan Antonio Turull), 1767 (Silvestre Thomas), 1860 (Pedro Roqués), 1992 (Felsberg Orgelbau).
Foto: © FRANCIS RAHER / Wikimedia Commons

Órgano de la Colegiata de Daroca. Conserva la caja del órgano construido por Pascual Mallén de Calatayud entre 1488 y 1498.
Foto: Xilocapedia

Órgano de la Catedral de Palma. Se conserva la caja gótica del órgano construido por Pablo Rosell a finales del siglo XV. Ésta combina el coronamiento en almenas con los piramidales de los ejemplos anteriores.
Foto: © Mike Lehmann / Wikimedia Commons

Antiguo órgano gótico (posiblemente de finales del s. XV) de la Frauenkirche de Nürnberg (Alemania), no conservado. Grabado del libro The Organ-Cases and Organs of the Middle Ages and Renaissance de Arthur George Hill (1883), que se puede consultar online en Gallica basado en otro grabado del año 1696 titulado Perspectiva Aedis Beatae Mariae Virginis, Noribergae.

Órgano pequeño de la iglesia de St. Jacobi de Lübeck (Alemania). Se conserva la caja gótica-renacentista (1467/1515) más o menos intacta. El Rückpositiv y el Brustwerk fueron añadidos en 1637.
Foto: © Hans-Jörg Gemeinholzer / Wikimedia Commons

Es muy habitual que los órganos de esta época se construyan en lo que se ha denominado forma de nido de golondrina, sobre una pequeña tribuna colgada de un muro a media altura en un lateral de la nave o del coro. El fuelle solía encontrarse detrás o en una sala anexa, como en el órgano de Theophilus. Esta ubicación era muy beneficiosa acústicamente, pero presentaba ciertas limitaciones al tamaño del instrumento, aunque encontramos asombrosas excepciones como las del gran órgano de St. Bavokerk en Haarlem, construido en el siglo XV.

Cuadro de Pieter Jansz. Saenredam (s. XVII) en el que se puede ver el órgano gótico de St. Bavo, en Haarlem (Países Bajos). El órgano había sido construido el año 1466 por el organero Peter Gerritsz, y en el año 1545 el organero Claes Willemsza añadió el Rugpositief (positivo de espalda).
Foto: Wikimedia Commons

Este tipo de ubicación empezará a perder interés a lo largo del siglo XVII con los cambios musicales del barroco, como el surgimiento del bajo continuo, pues el órgano empieza a cumplir una función de acompañante y concertante que requiere más espacio para el resto de músicos.

Órganos de caja gótica con torres resaltadas

Los tipos de caja que hemos visto hasta ahora tenían un frontal totalmente plano, evolución natural de los modelos anteriores. Esto funciona bien cuando en la fachada no hay tubos muy grandes, pero si queremos poner tubos grandes, por ejemplo los graves del pedal de un 32 pies, nos encontraremos con que apenas caben unos pocos, dado su tamaño, sin vernos forzados a construir una fachada excesivamente ancha. Por eso, desde fechas tempranas se empiezan a dar los torreones que sobresalen de la caja, con forma cilíndrica, poligonal o en punta, lo que aumenta la superficie útil de la caja en la que se pueden colocar tubos.

Los primeros ejemplos que encontramos suelen agrupar en un gran torreón central sobresaliente los tubos más graves. Quizás el más antiguo que conocemos con este tipo de organización es el del órgano (no conservado) de la iglesia de St. Sebald de Nürnberg (Alemania), donde fue organista el famoso Johann Pachelbel a finales del s. XVII y principios del XVIII, construido por Heinrich Traxdorff entre 1440 y 1444. Este órgano contaba con un torreón central trapezoidal en el que se encontraban los tubos más grandes.

Restos de la caja de 1440-1444 e hipotética reconstrucción del órgano de St. Sebald de Nürnberg (Alemania) antes de ser totalmente destruidos en la II Guerra Mundial.
Foto: © Bildarchiv Foto Marburg

En el órgano de la Catedral de Estrasburgo, construido en 1491 por Friedrich Krebs sobre la tribuna colgante en la que se había asentado el anterior órgano de 1385, encontramos un torreón central trapezoidal muy similar en el que se colocan los tubos más grandes.

Órgano de la Catedral de Estrasburgo (Francia), con su caja de 1491.
Foto: © Maxence Lagalle / Wikimedia Commons

Muy parecida es la caja del órgano de St. Clemens en Wissel (Kalkar, Alemania), construida en 1490. En el siglo XIX se movió el órgano, originariamente en nido de golondrina, al coro alto y se construyó una réplica de la caja disponiéndolo a modo de dos cuerpos simétricos, uno a cada lado, pero conservando así la caja original.

Caja gótica del órgano de S. Clemens en Wissel (Kalkar, Alemania), construida en 1490.
Foto: © Orgelsite

Pronto, sin embargo, se verá este tipo de solución en instrumentos más pequeños en los que aparentemente no hay un grave problema de espacio. Uno de los ejemplos más antiguos lo tenemos en el Gerritszorgel que se conserva en la Koorkerk de Middelburg (Países Bajos), construido en 1479 por Peter Gerritsz para la Nicolaïkerk de Utrecht.

El órgano Peter Gerritsz (Peter Gerritsz-orgel) es considerado el órgano más antiguo de los Países Bajos, aunque actualmente no funciona. Fue construido en 1479 por Peter Gerritsz para la Nicolaïkerk de Utrecht y ha estado en la Koorkerk de Middelburg desde 1952. Se aprecia el torreón central en forma de punta. El Rugwerk es un añadido del siglo XVI.
Foto: Wikimedia Commons

Así lo encontramos también en el órgano de la iglesia de St. Valentinus de Kiedrich (Alemania), construido alrededor del año 1495, que excepto por el torreón central sobresaliente sigue en la tradición de la caja plana con torres almenadas y puertas laterales. Órgano, por cierto, estupendamente sampleado por Sonus Paradisi para poder utilizarlo con el software Hauptwerk.

Órgano de St. Valentinus de Kiedrich (Alemania), construido alrededor del año 1495.
Foto: © Andreas Praefcke / Wikimedia Commons

Y es que más allá de los motivos funcionales, la estética de la fachada mejora notablemente con estos torreones, por lo que no es de extrañar que este tipo de fachada se extendiera rápidamente por toda Europa, con multitud de variantes en el modo de disponer esos torreones resaltados.

Órganos de caja gótica con otros diseños

A pesar de estas tendencias más generales, encontramos en esta época también órganos con un diseño de caja no tan normalizado, aunque suelen tener un aire similar. Algunos ejemplos son los siguientes:

Órgano de la Rysumer Kirche (Alemania), construido alrededor de 1440 o de 1457. Se trata del órgano más antiguo en funcionamiento en el norte de Europa y, junto con los instrumentos de Sion, Kiedrich y Ostönnen de los más antiguos del mundo en funcionamiento.
Foto: © Hans-Jörg Gemeinholzer / Wikimedia Commons

Órgano principal de la iglesia de St. Jacobi de Lübeck (Alemania). Se conserva la caja gótica (1465/1504) del Hauptwerk más o menos inalterada. El Rückpositiv se añadió en 1573. Y en 1673 se añade el Brustpositiv y las torres del pedal.
Foto: © Arnoldius / Wikimedia Commons

Órgano de la Basílica de S. Petronio en Bolonia (Italia), cuya caja (aunque posteriormente barroquizada) se remonta a 1471-1475, años en que construía el órgano Lorenzo di Giacomo da Prato, y es considerada una de las más antiguas de Italia. La forma de su contorno recuerda a la de los retablos góticos y la imagen que vemos fue tomada en torno al año 1888.
Foto: © Organ Data Base

Órgano de la Catedral de Perpignan (Francia), cuya caja, con un perfil similar a la anterior, fue construida entre 1490 y 1504. Aspecto a principios del siglo XVI, tal como recoge Eugène Viollet-le-Duc (1814-1879) en su Dictionnaire raisonné de l’architecture française du XIe au XVIe siècle (1856).
Foto: Wikimedia Commons

Órgano de la Catedral de Perpignan (Francia), cuya caja fue construida entre 1490 y 1504. Aspecto actual.
Foto: © Pierre Mirosa / Wikimedia Commons

Órgano de la iglesia de Sint Germanuskerk de Tienen (Bélgica). Conserva la caja gótica construida en 1493 por Daneel van den Distelen.
Foto: © Giel Daems / Organ Data Base

De los cambios que llegaron con las nuevas corrientes artísticas del siglo XVI y la masiva división de los secretos para poder usar registros independientes hablaremos en la próxima entrega...

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