Para usar Hauptwerk hacen falta fundamentalmente dos elementos: el controlador MIDI (teclado/s) y el ordenador. Es importante tener claro que lo que vamos a obtener es el ordenador sonando gracias a nuestros teclados, no que se añadan sonidos a nuestro teclado u órgano. Es decir, lo que va a producir el sonido y desde donde hay que sacar el audio es desde el ordenador. Además será necesaria una interfaz MIDI para comunicar ambos (normalmente un cable MIDI-USB), una tarjeta de audio si la integrada en nuestro ordenador es demasiado limitada, y un sistema de amplificación para escucharlo (altavoces o cascos).

Controlador MIDI

El controlador MIDI va a ser nuestro teclado, el órgano en el que toquemos y desde en que se controla el órgano virtual. Puede ser cualquier cosa que envíe señales MIDI, pero lo más común es que sea uno de los siguientes:

  • Teclado MIDI
  • Teclado o piano electrónico
  • Consola de órgano electrónico

Un teclado MIDI es un tipo de teclado que no tiene sonido propio ni amplificación. Simplemente envía señales MIDI y está pensado para usarse siempre con un ordenador. Pesan poco y muchas veces se alimentan de energía únicamente con enchufarlos al ordenador por USB. También se fabrican consolas MIDI de número de teclados variable y con pedalero, específicamente diseñadas para utilizarlas con Hauptwerk, o se puede "midificar" una consola antigua de órgano.

Un teclado electrónico o un piano electrónico es lo que más frecuentemente tiene ya el usuario que se puede interesar por Hauptwerk. Son instrumentos con sonido propio y amplificación (altavoces). Para usarlo con Hauptwerk deben enviar señales MIDI (casi todos lo hacen) y poder conectarse al ordenador, o bien por un cable propio con USB o bien a través de una salida MIDI.

Un órgano electrónico sirve para usarse con Hauptwerk siempre que tenga salida MIDI. Son muy apropiados porque tienen los teclados y el pedalero integrados en un único mueble. Además se pueden vincular los botones de los registros o el pedal de expresión con los respectivos del órgano virtual.

Ordenador

Como ordenador podemos usar un PC con Windows o un Mac. La página oficial ofrece esta lista de requerimientos (en inglés) y este documento (en inglés) detallando los prerequisitos.

Dependiendo de la versión que queramos usar del programa necesitaremos más o menos recursos en el ordenador. Para determinarlo hay que tener en cuenta estos conceptos básicos del programa:

Memoria RAM necesaria

El órgano virtual consta de cientos de archivos de audio correspondientes a los cientos de tubos del instrumento. Para poder usarlos instantáneamente al pulsar una tecla, el ordenador los tiene que cargar en la memoria RAM (no confundir con la capacidad de disco duro). Así que se puede resumir que a órganos con más registros necesitaremos más memoria RAM.

Sin embargo, esta es la principal limitación de la versión gratuita: sólo podemos cargar hasta 1,5 GB en la RAM. Así que si no nos planteamos desembolsar las cantidades que cuestan la versión Basic (límite de RAM en 3 GB) o la Advanced (sin límite de RAM), entonces nos podría bastar con 4, 6 u 8 GB de RAM (hay que tener en cuenta que, aparte del órgano que carguemos, el programa consume RAM, el sistema operativo consume RAM y todas las otras cosas que usemos en el ordenador en segundo plano (Antivirus, Dropbox, Google Drive, Spotify, etc...) consumen RAM. Si te planteas comprar (quizás en el futuro) la versión completa del programa, necesitarás para cargar satisfactoriamente órganos grandes al menos 32 GB de RAM o, mejor aún, 64 GB de RAM.

Procesador

Aquí entra en juego otro concepto básico del programa: la polifonía. La polífonía es el número de archivos de audio que se están reproduciendo simultáneamente. Por ejemplo, si saco un registro y pulso una nota se reproduce un archivo; si saco 5 registros y toco acordes de 4 notas en cada mano, se están reproduciendo 5 x 8 = 40 archivos de audio simultáneamente. Pero el tema es más complejo aún.

Existen básicamente dos tipos de Samplesets (un sampleset es el nombre con el que se denomina al "conjunto de muestras" que forma un órgano, el decir, el conjunto de archivos de audio e imágenes que lo componen). Los samples denominados Dry (secos) y los Wet (mojados). Dry es un sample sin eco, sin reverberación: se ha grabado en acústicas muy secas o dentro del órgano cerca de los tubos. Permiten oír con más claridad y nitidez lo que se toca y su sonido se aproxima al que se puede percibir en un aula o un auditorio de acústica seca. Wet es un sample con reberberación, grabado con la acústica original del lugar donde se encuentra el órgano. Puede tener una reverberación de más o menos segundos, dependiendo de cómo era el lugar donde estaba el órgano que se grabó.

Este concepto afecta directamente a la polifonía cuando usamos los samples Wet (son los que más se suelen usar por asemejar el sonido final al de las iglesias con su eco). Al tener que reproducir toda la duración de la reverberación, el archivo se sigue reproduciendo mientras se tocan las siguientes teclas. De este modo, si yo tengo sacados los 5 registros de antes y toco una rápida sucesión de acordes de 4 notas en cada mano pero el sample tiene una reverberación de 3 segundos, la polifonía ascendería en función de la velocidad: si toco dos acordes cada segundo obtendríamos valores de 5 x 8 x 6 = 240 archivos reproduciéndose simultáneamente al llegar el tercer segundo desde que toqué el primer acorde. Si tocamos pasajes más rápidos, estos valores se disparan en seguida.

¿Cómo afecta esto al procesador? El procesador es el núcleo del ordenador, el que debe procesar todas estas órdenes a la vez. Cuanto mayor sea su capacidad, mejor será la respuesta del programa. Normalmente se recomienda que tengan como poco 4 núcleos. Es común recomendar como poco un Intel i3, y para un uso avanzado del programa un Intel i5 o i7. Cuanto mejor sea el procesador, menos posibilidades de problemas al tocar pasajes que requieran mucha polifonía. En el documento de los prerequisitos enlazado anteriormente se pueden consultar más detalles.

Interfaz MIDI

Una interfaz MIDI es con lo que se comunica nuestro instrumento MIDI con el ordenador. Existen de diferentes tipos y complejidades, pero para lo que vamos a usar lo normal será emplear un cable MIDI-USB. Este cable tiene en un extremo los conectores MIDI que se conectan al teclado, y en el otro un conector USB que se enchufa al ordenador.

Como lo primero debe ser que el cable (o la interfaz que se utilice) sea reconocido por el ordenador, es recomendable enchufarlo primero él solo al mismo (sin conctarlo al órgano) para que lo reconozca e instale los drivers necesarios. A veces puede ser preciso reiniciar después de que todo esté instalado para que funcione correctamente.

El siguiente paso es conectar el cable al órgano. Es importante tener en cuenta que el IN del cable se conecta en el OUT del órgano y viceversa. Realmente lo único imprescindible es el OUT del órgano (por donde sale la señal MIDI enviada al ordenador) y el IN del cable (por donde entra la señal MIDI para ir al ordenador). Lo otro solo es necesario si queremos que el programa envíe señales MIDI a nuestro teclado, útil, por ejemplo, si usamos un órgano con botones luminosos para los registros y queremos que se enciendan al seleccionar los registros vinculados en el órgano virtual.

Tarjeta de audio

La tarjeta de audio es quizás el elemento más importante después de la memoria RAM y el procesador. Ésta determina la calidad del sonido reproducido, las salidas de audio que podemos configurar y, sobre todo, la latencia: el retardo experimentado entre que se pulsa la tecla y el ordenador reproduce el sonido.

Existen infinidad de modelos, unas externas (van dentro del ordenador) y otras externas. Normalmente un Mac no necesita usar una tarjeta distinta de la integrada, pero en un PC la tarjeta integrada suele introducir bastante latencia que hace complicada la ejecición en vivo. Por ello, lo mejor suele ser la adquisición de una tarjeta externa, que además nos proporcionará distinto número de salidas por si queremos instalar un sistema de altavoces envolvente.

Se suelen recomendar tarjetas de audio que admitan los drivers ASIO, ya que son los que menos retardo producen.

Amplificación

El último paso en todo nuestro recorrido de elementos necesarios para usar Hauptwerk es la amplificación. Es importante tener en cuenta que el audio va a salir del ordenador, no del órgano o teclado que tuviéramos. Por lo tanto, es de él (más bien, de la tarjeta de audio que utilicemos) de donde hay que sacar el sonido. Existen varias posibilidades:

Se puede sacar el sonido utilizando unos cascos de diadema más o menos profesionales. Seguramente esto es lo que produce la salida más fiel al sonido original del órgano sampleado por el gran rango de frecuencias que se pueden abarcar, pero presenta la incomodidad de usar siempre cascos. Se suelen recomendar cascos tipo los AKG K-701, pero existen infinidad de otros modelos útiles.

La otra opción es buscar amplificación externa. Si nuestro órgano tenía amplificación y consta de una entrada de audio, se puede conectar un cable desde la tarjeta de audio (o el ordenador si usamos la tarjeta integrada) al instrumento y que éste reproduzca el sonido del ordenador. Sin embargo no suele dar muy buenos resultados en términos de calidad sonora final. Uno altavoces convencionales también nos ofrecerán un resultado poco satisfactorio porque suelen modificar el sonido para darle más vida y en nuestro caso lo que buscamos es la reproducción lo más fiel posible del archivo original. Por esta razón se suelen recomendar monitores de estudio autoamplificados (no requieren un amplificador externo) que ofrecen una respuesta "plana", es decir, fiel al sonido original. Además se debe tener en cuenta el rango de frecuencias que abarcan los registros del órgano. Si bien en el agudo no suele haber problema, la cosa cambia con los graves. El do grave de un registro de 16 pies tiene una frecuencia en torno a los 32 Hz; si nos vamos a un 32 pies, la frecuencia más grave rondará los 16 Hz. Si queremos escuchar algo en estas frecuencias hemos de asegurarnos que nuestros monitores las abarcan. También se podría utilizar un subwoofer para los graves y un par de monitores para los agudos. Eso depende ya de las preferencias de cada cual.

Por último, y aunque no es algo fundamental para poder usar Hauptwerk, es muy habitual hacerse con un monitor táctil para el ordenador, sobre todo si nuestra consola o teclado no tiene suficientes controles para vincular a los registros del órgano virtual que vayamos a utilizar. La versatilidad de una pantalla táctil hace que sea muy cómodo pasar de un órgano a otro sin necesidad de andar vinculando registros y recordando luego a qué botón o pulsador habíamos vinculado cada registro.


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